CumpleañosLa forma de celebrar los cumpleaños es uno de esos “choques culturales”, como bautizó una buena amiga de Mérida, a las diferencias que habían entre las costumbres españolas y las peruanas. Aquí en España (al menos por lo que he visto hasta el momento) el onomástico (esta palabra siempre me ha sonado huachafísima, hortera pa’ los españoles, pero he de usarla) no se celebra, ni festeja, ni nada. Y si por ahí se hace algún tipo de celebración, es íntima y discreta. Casi pasa totalmente desapercibida. Ese día suele ser como cualquier otro. Puede ser que alguien lo recuerde y te haga una llamada para saludarte y poco más. En Perú en cambio cumplir años es un acontecimiento que se festeja siempre. Para nosotros los latinos cualquier ocasión es buena para celebrar y una fecha tan especial como el cumplir años aún más. ¡Y hay de aquel que ose olvidar la fecha de tu cumple y no te llame para felicitarte! Tamaña falta sólo sería muestra del poco aprecio que siente por ti. Generalmente el dueño del “santo” (debo mencionar que en mi país santo y cumpleaños son sinónimos) organiza una reunión, fiesta o similar para invitar a la familia y los amigos a tomar y comer algo. De lo contrario son los familiares, los colegas del trabajo o los amigos quienes preparan la celebración, ya sea organizándola en alguna casa o invitando al cumpleañero a almorzar o cenar. Obviamente ese día el que cumple años no pone un sol (moneda peruana) de su bolsillo por ser el homenajeado. Aquí (agárrense paisanos!) si se sale a cenar para celebrar ¡el que paga la cuenta es el cumpleañero! A mí casi me da algo ante esta situación tan distinta a la que siempre he vivido y, naturalmente, he tenido que hacer algunos pequeños cambios, al menos dentro de lo que a mi familia española se refiere.
Por ello convencí a Ángel para preparar una cena sorpresa para su madre el día que cumplió años. Y, todo hay que decirlo, resultó muy bien.

Aquí el menú:

Canapes

ENTRANTES:

  • Canapé 3 quesos: El pan ligeramente tostado se unta con una capa de queso philadelphia. Sobre éste colocamos una loncha de queso fresco y encima una lámina fina de queso curado de oveja. Culminamos con una cucharadita de mermelada de naranja amarga.
  • Canapé de jamón ibérico y huevo de codorniz: Una vez tostado el pan lo untamos con tomate natural. Sobre él una pequeña loncha de jamón ibérico ligeramente frito en la sartén sin aceite. Por último terminamos con un huevo frito de codorniz encima del jamón ibérico.
  • Canapé de palta con langostinos y tomate confitado: Realizamos una mousse con una palta (aguacate), 6 langostinos pelados y ligeramente pasados por la sarten y un chorrito de aceite de oliva. Por otro lado pelamos, despepitamos y troceamos en daditos un tomate que sofreimos con una cucharadita de azúcar muy lentamente en la sartén. En los últimos instantes echamos un chorrito de vinagre. Dejamos reposar. Montamos untando en pan con la mousse de palta y langostinos y adornamos con los daditos de tomate confitado.
  • Canapé de salmón con reducción de vino tinto: Del lomo de un salmón, sin piel, se cortan unas tajadas uniformes, que son bañadas con una mezcla de salsa de soja (sillao) y miel, y se sellan en una sartén con poco aceite muy caliente. Se colocan sobre trozos de pan ligeramente horneados y se rocían con la reducción de vino tinto. Para la reducción vertemos 3/4 partes de una botella de vino tinto en una cazuela. Incorporamos 6 cucharadas de azúcar y dejamos reducir a fuego medio-bajo hasta conseguir una textura de caramelo. Si espesa demasiado podemos aligerar con un chorrito de agua simplemente y sin dejar de remover.

SEGUNDO PLATO:

Conejo a la cereza
(receta del libro "Los fogones de José Andrés" - en Perú ver referencia en Librería Crisol -).
Condimentar un conejo troceado con muy poca sal.
Calentar cuatro cucharadas de aceite en una sartén grande a fuego fuerte, añadir el conejo y dorarlo (unos cuatro minutos por cada lado). Retirarlos de la sartén y reservarlos. Bajar el fuego, añadir dos cucharadas de aceite y poner a rehogar 4 ajos enteros abiertos con la palma de la mano o la parte plana del cuchillo de cocina. Pasado un minuto añadir 2 cebollas peladas y cortadas en rodajas muy finas. Añadir luego 12 cerezas abiertas por la mitad y despepitadas. Rehogar todo hasta que la cebolla esté caramelizada y tierna (unos 30 minutos) cuidando que no se queme. Se empieza a oscurecerse demasiado añadir una cucharada de agua.
Cuando la cebolla esté tierna y dorada subir el fuego al máximo y añadir una taza de vino dulce. Dejar que reduzca por completo, al menos durante 4 minutos. Añadir una taza de caldo. Pasarlo todo a una batidora de vaso (o licuadora en Perú) para que se disuelva. Volver a echarlo a la sartén. Poner entonces el conejo nuevamente en la sartén, añadir una ramita de canela, una taza más de caldo y dejar que se cocine lentamente (unos 20 a 25 minutos). Verificar la sazón. Finalmente, unos cinco minutos antes de servir incorporar unas veinte cerezas más para que se cocinen pero no se deshagan. Servir inmediatamente.

POSTRE:

Pie de limón (pastel de limón)
Como esta receta me la ha pedido expresamente mi querida kenny Shenny voy a colocarla en el post siguiente, muy bien detallada.

am/fotos:ars