III Ensayo gastronómico de Cocina AtlánticaSiempre resulta gratificante hacer una escapada al Parque natural de Sanabria (Zamora). Y si la excusa es asistir al III Ensayo gastronómico de Cocina Atlántica del Mesón Sanabría, entonces sucumbe la pereza y no importa ponerse en carretera. Allí estuvimos un año más.

Un menú degustación -ajustadito de precio para animar al personal (32 euros/persona)- consistente en un festival de mariscos de ese mar gallego que tanto maltratamos a pesar de la maravilla de sus productos. Os muestro el menú y finalmente os acabamos de contar nuestras impresiones:

1. Ostras de la piedra con cava (os aseguro que traían "bicho", pero olvidé tomar la foto por la emoción)

2. Ensalada de canónigos con pulpitos

3. Centolla de la Ría

4. Vieira Xacobea con Gulas

5. Parrillada de cigalitas, navajas, langostinos y zamburiñas

6. Tocinillo de cielo. Caprichos de dulce de leche y nata

Vino albariño Valtea (Rías Bajas, Pontevedra), cremas y orujo de Panizo (Camarzana de Tera, Zamora)

Cualquiera estaría de acuerdo que por este precio, así los productos fueran “normalitos”, merecía la pena recorrer 240 km ida y vuelta para darse un homenaje. Ahora bien, al terminar me estuve acordando de otras experiencias gastronómicas con el marisco mucho más gratificantes al paladar y al alma. Y cuando ocurre que la comida que acabas de disfrutar no te hace perder la memoria de otras experiencias anteriores, si no más bien te las trae al presente con cierta dosis de nostalgia, es que algo no nos ha satisfecho del todo. "Aterrizando" mi reflexión: para alguien que ya sea "perro viejo" en estos menesteres del comer bien, lo que más desea es que el resultado final justifique el esfuerzo invertido. Y en este caso, lamentablemente, eso no sucedió. Tal vez hubiera sido mejor cobrar un poco más y ofrecer un menú más elaborado e impactante.
ars

A diferencia de Ángel yo soy una neófita en lo que a la degustación de mariscos españoles se refiere. Pero, gracias a excursiones como ésta, los voy conociendo cada vez más. Por ello voy a atreverme, aunque tímidamente, a hacer algunas comparaciones con los peruanos que por supuesto conozco mucho mejor. Según mi percepción los productos marinos peruanos tienen un sabor más intenso y la diferencia entre los sabores de unos y otros es mucho más marcada. Es por eso que allá contamos con una amplia gama de sabores. Por su parte, los españoles ofrecen sabores más sutiles. En todo caso hay que mencionar que los que brinda el océano Pacífico y aquellos extraídos del Atlántico y el Cantábrico son diferentes en tamaño, textura, aroma y sabor. Incluso algunos no se parecen ni en el nombre. Para que mis paisanos se hagan una idea por ejemplo, los choros se llaman mejillones y si en Perú generalmente se comen a la chalaca (con cebolla, tomate y ají) aquí lo más común es cocinarlos al vapor aderezados únicamente con limón. Las zamburiñas se parecen bastante a nuestras conchitas, aunque casi no tienen coral. Un punto a favor de España las navajas y los percebes que son una delicia y aunque en el Perú se consiguen no se consumen, una verdadera pena. Más adelante y según vaya familiarizándome con el marisco español podré dar una opinión más objetiva.

am/fotos:ars