Cada 28 de julio se conmemora un año más de la independencia del Perú y se celebra con una fiesta nacional. Esta es la primera vez que paso las Fiestas Patrias fuera de mi país pero, como los miles de peruanos que vivimos lejos, no quise dejar de festejarlo. Como no podía ser de otra manera lo hice con los sabores del Perú. La excusa fue perfecta para preparar un almuerzo criollo (tipo buffet) para la familia de Ángel, un ofrecimiento que desde que llegué a Zamora teníamos pendiente.
El menú fue el siguiente:
1. Como aperitivo un refrescante PISCO SOUR.
En el post anterior hablé sobre el pisco, nuestra bebida de bandera y de cómo su dulce aroma e intenso sabor consigue conquistar paladares alrededor del mundo. Esta vez no fue la excepción pues todos los presentes quedaron gratamente impresionados con este cóctel.
Para prepararlo utilicé 2 vasos de pisco, 1 de limón (lima), 1 1/2 de azúcar, 2 de hielo y 1 clara de huevo. Para decorar bastaron unas gotitas de amargo de angostura. Quedó riquísimo.
2. Para ir abriendo boca presentamos unas crocantes YUCAS fritas acompañadas con SALSA A LA HUANCAÍNA. 
Felizmente en los supermercados de Zamora ahora es fácil conseguir yuca, tubérculo extensamente cultivado en Centro y Sur América. Para prepararla hay que pelarla, luego sancocharla (cocerla) y cuando este suave, cortarla en trozos y congelarla hasta el momento de freírla en abundante aceite bien caliente. El resultado es extraordinario pues así la yuca queda crocante por fuera y suave por dentro.
La salsa huancaína la preparé de sobre, pero como esa mezcla preelaborada tiene el defecto de saber demasiado a galleta, le agregué además de la leche evaporada que pide la receta, queso fresco y un poquito de ají amarillo en pasta.
A continuación los platos frescos del almuerzo.
3. Una ENSALADA DE QUINUA (quinoa).

La quinua también es fácil de conseguir aquí en España, especialmente en los establecimientos de venta de comida naturista. Nosotros la cocinamos de la siguiente manera: Sofreímos cebolla, zanahoria picada en cuadritos, añadimos la quinua previamente lavada y caldo de verdura hasta que la cubra. Dejamos que graneé (aproximadamente 15 minutos) y la retiramos del fuego para dejarla enfriar extendida sobre una fuente. Ya fría se mezcla con arverjitas (guisantes) y tomate (pelado y sin semillas) picado. Se adereza con sal, aceite de oliva y vinagre balsámico.
4. CAUSA DE ATÚN.

La Causa es una especie de pastel que se elabora a base de papa (patata), un tubérculo típico del Perú. En mi país se cultivan más de 3000 variedades de papa y la Causa se hace con la llamada papa amarilla, que debe su nombre precisamente a su color y que se caracteriza por su extrema suavidad.
La Causa Limeña es un plato de los más tradicionales y se prepara haciendo una masa con papa previamente sancochada (cocida) y sazonada con limón, aceite, sal y ají amarillo. Esta masa se rellena con pescado -nosotros usamos atún mezclado con cebolla finamente picada y mayonesa-, tomate picado y palta (aguacate). Se decora con mayonesa, huevo duro y trozos de palta.
Se dice que durante la guerra que el Perú mantuvo con Chile (1879-1883), cuando Lima se encontraba ocupada por las tropas chilenas , las vianderas ofrecían este plato para conseguir dinero para apoyar a la resistencia ofreciéndolo “por la causa”, de ahí su nombre.
Los platos fuertes fueron:
5. ARROZ CON POLLO.

6. CARAPULCRA.

7. OLLUQUITOS.

Para prepararlos nuevamente recurrí a los prácticos sobres que traen el aderezo preelaborado, facilitando la preparación y ayudando a que los peruanos que vivimos fuera podamos contar con ingredientes que no son tan fáciles de conseguir. Al arroz con pollo le añadí un poco de culantro para realzar el sabor. La carapulcra y el olluquito no necesitaron ningún añadido.
Por supuesto que no faltó la CHICHA MORADA (también de sobre a falta de contar con maíz morado) que a todos encantó.
Ángel y yo quedamos muy satisfechos pues todos y cada uno de los platos que presentamos gustaron mucho. Siempre es una alegría saber que la comida peruana conquista paladares y que la gente se asombra por la diversidad de ingredientes, aromas y sabores con que contamos.
Para que el evento gastronómico fuera "redondo", lo amenizamos con música andina y presentamos un video promocional del Perú.
Sólo faltaron los postres que quedaron pendientes para una próxima oportunidad y además porque es difícil competir con los riquísimos helados que prepara el tío Tali.
Fue un día inolvidable en el que pude dar a conocer muchos aspectos de mi tierra, compartir sus sabores y sentirme orgullosa de ser peruana al mismo tiempo que pude agradecer a todos la hospitalidad y el cariño que me han brindado desde que vivo en Zamora.
am/fotos: ars